Caminantes en Tierra de Campos
Comenzamos esta nuestra andadura por los pueblos de León. Tierra de campos, de vino y cereal, de sudor y trabajo. Tierras de paz y sonidos de bosque y
Los Oteros. Grandes llanuras recortadas por pequeñas lomas en las que se esconde el frío acogedor de las bodegas escavadas en la tierra y calentadas con la lumbre y las historias de los más viejos del lugar.
Y una parada en el camino nos ha llevado hasta la morada del silencio y la armonía. Donde la tradición envejece y la hospitalidad parece rejuvenecer.
Fuentes de los Oteros. Parece mágicamente colocado en el centro de sus pueblos vecinos, dibujado desde el aire por una manta multicolor de marrones cálidos, labrados, heridos y que como el Ave Fenix resurgen cada año de sus cenizas.
Y aquí en este paraje, en su silencio, paramos. Es nuestro lugar de encuentro como antes lo fue de los viajeros de la Ruta de la Plata y del Camino de Santiago. Aquí contaremos nuestras historias y conoceremos la suya propia.
Si eres caminante deja tu huella al pasar, y si este es tu hogar, haz que las huellas de los caminantes que han pasado no se borren jamás.



